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Ad Plenariam Sessionem Pontificiae Academiae pro Vita (5 de marzo de 2015)

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  • Franciscus Romanus Pontifex

Abstract

Con motivo de la Asamblea Plenaria de la Academia Pontificia para la Vida en la que se reflexionó sobre la «Asistencia y cuidados paliativos», Su Santidad el papa Francisco les dirigió un discurso en el que testimonió que la persona humana es siempre valiosa aunque esté marcada por la ancianidad y la enfermedad, ya que es un bien para sí misma y para los demás y es amada por Dios. La Academia Pontificia para la Vida fue instituida por Juan Pablo II con el motu proprio Vitae Mysterium el 24 de enero de 1998. Esta academia fue fundada con objeto de estudiar, informar y formar sobre los principales problemas de la biomedicina y el bioderecho, con lo que comportan ambas ciencias respecto a la promoción y a la defensa de la vida en la relación que estos tienen con la ética y la moral cristiana y las directrices del Magisterio de la Iglesia. Pertenecen a la Academia setenta miembros nombrados por el papa, que representan a las distintas ramas de las ciencias biomédicas y a aquellas disciplinas y materias que están relacionadas de una u otra forma con la promoción y la defensa de la vida. En 2010 Benedicto XVI nombró presidente de dicha Academia a Ignacio Carrasco de Paula. Los cuidados paliativos son las atenciones, cuidados y tratamientos farmacológicos que se facilitan a los enfermos en fase avanzada y en enfermedad terminal con el objetivo de mejorar su calidad de vida y conseguir que el enfermo atraviese por una situación sin dolor. La Organización Mundial de la Salud adoptó un documento para el desarrollo de los cuidados paliativos, publicado en 1990, definiéndolos como el cuidado total activo de los pacientes cuya enfermedad no responde a tratamiento curativo, considerando primordial controlar el dolor y los problemas psicológicos, sociales y espirituales. Consideran la muerte como un proceso natural y no se intenta ni acelerarla ni alargarla. La creciente concepción materialista de la vida, la psicosis de confort, la falta de vida familar y la escasa formación moral de la conciencia personal conducen al egoísmo y a la insolidaridad. Como bien dice el papa Francisco «en la sociedad contemporánea prevalece la lógica de la utilidad sobre la de la solidaridad y la gratitud», desentendiéndose de sus mayores. El papa Francisco considera los cuidados paliativos como «la expresión de la actitud propiamente humana de cuidarse unos a otros, especialmente a quien sufre», pues la persona humana es siempre valiosa aunque esté marcada por la ancianidad y la enfermedad. Contrario a los cuidados paliativos surge la eutanasia que consiste en provocar intencionadamente la muerte de una persona que padece una enfermedad incurable para evitar que sufra. Juan Pablo II en la catedral de Santiago de Compostela incitó a Europa, que nace cristiana en sus valores, a que sea ella misma, pues «la misión de cada familia cristiana es la de salvaguardar y conservar al hombre». Entre los valores familiares fundamentales debemos destacar: el valor de la persona y el respeto al valor personal de la nueva vida. La sociedad actual no se caracteriza, precisamente, por el respeto ni por la defensa de estos valores, que son cristianos. Los valores, como disposiciones psíquicas, como repetición de actos en las personas que intentan vivirlos, son virtudes. La dignidad de la persona, el profundo sentido de la justicia, la tolerancia, la convivencia y el deseo de cooperación y de paz son valores cristianos. Los continuos cambios que observamos en la familia se deben principalmente a la disminución en el control del contrato matrimonial, a la transformación económica de la mujer y a la decadencia del control religioso. El anciano, que a lo largo de la historia ha sido respetado y considerado como fuente de experiencia y de sabiduría, se ve en la sociedad actual menospreciado y marginado. La oposición generacional, como señalara Simone de Beauvoir, se debe a una actitud psicológica, viendo el joven en la imagen del viejo reflejada su futura decrepitud. Los jóvenes se han convertido en los principales consumidores y, en el momento actual, la juventud se ha transformado en un culto, despreciando a sus mayores. Para el filósofo francés Emmanuel Mounier, la persona no es un objeto, es lo que en cada hombre no puede ser tratado como un objeto, pues la persona trasciende a la naturaleza. El hombre es un ser natural, pero un ser natural humano. El papa Francisco nos recuerda el cuarto mandamiento de la Ley de Dios, que nos pide honrar a nuestros padres y nos dice que es fundamental la relación entre padres e hijos, entre ancianos y jóvenes con referencia a la custodia y transmisión de la enseñanza religiosa y sapiencial a las generaciones futuras. Llama la atención a los estados haciéndoles ver que los sistemas sanitarios no deben buscar el beneficio económico sino cuidar con eficiencia a la persona humana. Nos hace ver también el papa Francisco cómo, en una sociedad cada vez más envejecida, no basta la asistencia eficiente de las instituciones públicas, pues el anciano necesita verse rodeado de afecto y eso solo se lo puede dar el entorno familiar. Desgraciadamente, la soledad y el abandono son las carencias más graves del anciano y también la injusticia más grande que puede sufrir. Elogia la labor llevada a cabo por la Academia y les recuerda «que el conocimiento médico es verdaderamente ciencia, en su sentido más noble solo si se considera un auxilio con vistas al bien del hombre, un bien que jamás se alcanza contra su vida y su dignidad». Y termina su discurso repitiendo la exhoración de Juan Pablo II: «¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda la vida humana! ¡Solo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad». El texto original en lengua italiana está publicado bajo el título Ad Plenariam Sessionem Pontificiae Academiae pro Vita (die 5 Martii 2015), en Acta Apostolicae Sedis, año y vol. CVII, nº (6 marzo 2015), pp. 273-275.

Suggested Citation

  • Franciscus Romanus Pontifex, 2015. "Ad Plenariam Sessionem Pontificiae Academiae pro Vita (5 de marzo de 2015)," Revista Europea de Historia de las Ideas Políticas y de las Instituciones Públicas, Grupo Eumed.net (Universidad de Málaga), issue 9, December.
  • Handle: RePEc:erv:rehipi:y:2015:i:9:4
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